Van She es una banda extraña. Deambula tratando de parecerse a las bandas que lideran su escena y su sello, perdiendo un poco de su personalidad, que pareciera estar más ligada a un pop amigable que a la música de pista o a las bases duras de sus compañeros de sello The Presets.  

Desde un principio, su proceso de búsqueda de identidad parece difuso, ya que se conocieron en un casting de músicos con influencias que van desde Sepultura hasta Phil Collins. Primero sacan su Ep Van She en el año 2005, que muestra una banda que busca devolver paisajes sonoros del pop de los ochentas. La gente engancha, Kelly y sus remixes se hacen conocidos, tanto en su país de origen como en la siempre deseada escena inglesa de clubes.

Luego desaparecen y empiezan a remixear a bandas de la escena, transformándose en Van She Tech, un movimiento bastante extraño para su carrera, si uno piensa que ni siquiera habían lanzado y posicionado su primer Lp. Bueno, su suerte es dispar, como la de su carrera: algunos éxitos, otros fracasos. Pero antes que nada, dejan una imagen confusa para la afición, quienes ya ensalzaban a sus compañeros de sellos Cut Copy y Presets, que con una propuesta clara empezaban a vender todo lo que tocaban.

Finalmente, los Van She se deciden y lanzan Van She V, haciendo una clara alusión al aparato reproductor femenino, tanto en el nombre como en la “soy ondera” foto de la tapa. El juego es burdo y no aporta mucho, pero lo hacen después de casi 3 años de decidir cómo hacerlo. En fin, algunas cosas en la vida cuestan más que otras. Parece que este disco no fue de los fáciles.

Abrimos el disco y nos encontramos con Memory Man, un track completo que es distinto a lo que viene mostrando Modular en general. Acá hay una búsqueda, un poco de E.L.O, un poco de Midnight Juggernauts, otro poco de Radiohead, para abrir con un corte con sonidos espaciales que convence y evidencia que, desde su ep, estos chicos han estudiado. En Cat & The Eye y, sin espacios entre tracks, nos damos cuenta de que el problema se vuelve costumbre en este tipo de bandas: la canción no aburre, pero tampoco sorprende, hasta podríamos tildarla “de relleno”.

Todo esto importa bien poco al llegar al tercer corte y segundo single del disco. Changes es un hit pop, que recuerda al pop ochenteno tipo Billy Idol con una guitarra preponderante y la voz de Routledge que te hace pensar si este es el track más ondero que has escuchado este año. Bueno, tal vez sí. Strangers funciona perfecto manteniendo el disco en un peak, potenciando el minuto más dance de esta entrega. Nos acordamos que estamos hablando de una banda Modular, que la idea es bailar y que sea con flúor y onda. Strangers y todos sus versiones remixes aportan climax donde sea que sean pinchadas

El disco varía en intensidad: algunos paisajes de guitarras y coros potentes que aportan los climax; sintetizadores bien utilizados, creando un ambiente pop muy fácil de digerir; temas como The Sea, Virgin suicide y el ya clásico Kelly marcan los puntos altos de esta entrega que aporta otro disco de buen pop a la escena.

Algunos temas
Van She – Changes
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Van She – Strangers
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Van She – The Sea
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Van She – Virgin Suicide
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