Two Door Cinema Club
Beacon
Kitsuné
Fecha de lanzamiento: 31 de agosto
Los discos que comentamos hoy tienen algo en común: la resaca del éxito. En 2010, un sólo disco le bastó a Two Door Cinema Club para convertirse en una de las bandas más populares de su generación. Ridículamente populares. Y merecidamente, por cierto. Todo lo que le faltaba técnicamente a Tourist History fue suplido con ímpetu, chispa, energía y una dosis de hits considerable. El problema del trío es que son de Irlanda del Norte. Por ende, las posibilidades de que hayan crecido admirando a U2 son altas. Muy altas. Y ya sabemos cómo termina esa fijación en la mayoría de los casos.
Entonces, lo que hicieron con el aumento de presupuesto -y de ambición, claro- fue ir a buscar a Jacknife Lee, productor de la megabanda irlandesa, a Estados Unidos y entregar sus canciones a dicho tratamiento. El resultado desde el punto de vista técnico es obvio: suenan mucho mejor, más apretados, más épicos, más grandes. Pero claro, también menos espontáneos, menos inspirados y muchísimo más forzados. Esa misma movida hizo lo mismo con bandas como Coldplay o The Killers -liga a la que seguramente aspira TDCC-, con la diferencia de que ellos igual se anotaron hits masivos en el camino. El problema con los norirlandeses es que, por muy bien producidas que suenen las canciones en Beacon, ninguna es tan buena como las de Tourist History. Y por exitosas que hayan sido las ventas de las primeras semanas, dicha chispa y energía que los hizo excitantes en primer lugar ya no están. Ahora son una banda más de las que ya no se necesitan. Para qué, si las vacantes ya están ocupadas de antes y de mejor forma.