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¿Cómo se logra que un grande de la música te dé su venia para hacer un disco con covers de sus canciones, que David Bowie te haga los coros en un par de temas, que tu productor sea el mismo que el de TV on the Radio, y que la guitarra esté a cargo del guitarrista de Yeah Yeah Yeahs? Simple: siendo alguien tan cool y glamoroso como Scarlett Johansson.

La musa de Woody Allen ya había hecho un par de incursiones musicales: en la inolvidable escena de Perdidos en Tokio (Sofia Coppola, 2003) coqueteándole a Bill Murray mientras canta Brass in Pocket de The Pretenders en un karaoke japonés; y en el festival de Coachella entonando Just Like Honey (que aparece en la banda sonora de esa misma película) junto a The Jesus and Mary Chain. Pero quiso ir más allá y sacar su propio disco: Anywhere I lay my head, que contiene 10 covers a Tom Waits y un tema original: Song for Jo, cuya composición estuvo en manos de Scarlett y de David Andrew Sitek, productor del album.
Inevitablemente, los primeros comentarios han sido y serán con respecto a su voz: discreta, raspada y en un tono muy bajo. A mí personalmente, me recordó en algo a la de Nico, la famosa modelo/cantante colaboradora de The Velvet Underground. Aparte de eso, que puede gustar o no, lo que sí se valora y agradece es que se nota que Scarlett se está tomando esto en serio, y que quiso imponer su sello propio en el disco. Porque, independiente de si nos gusten o no, lo que no puede negarse es que se nota que se les dió una vuelta de tuerca a los temas originales de Waits para lograr unos covers son jugados, en los cuales se nota el estudio que hubo detrás. Sin duda gran parte del mérito se lo lleva Sitek.
Y lo otro que merece respeto, es que hay que ser bastante valiente para atreverse a que tu debut musical sean temas de un músico tan consagrado como Tom Waits.
Pero también, asumámoslo. Si Scarlett no fuera la que cantara no estaría escribiendo este artículo ahora, y seguramente ni siquiera hubiera bajado el disco. Y, de ser ella una desconocida chica de 23 años con este disco bajo el brazo, y muchas ganas empezar su carrera musical, me atrevo a conjeturar que el futuro no le hubiera sido muy auspicioso.
La colaboración de Bowie, consiste en apoyo vocal en dos temas: Falling down y Fannin’ Street. El llamado “duque de blanco” opina:

“Las canciones son increíbles, cosas muy buenas de Tom Waits, y las interpretaciones de Scarlett son místicas y doblemente cool. Ella crea un ambiente que podría haber sido evocado por alguien como Margery Latimer o Jeanette Winterson”

Pero también le baja el perfil a su protagonismo en el album:

“He hablado con la prensa sobre esto y supongo que la compañía discográfica quería resaltar mi participación más de lo que efectivamente se justifica. Todo lo que contribuyo son ‘oes’ y ‘aes’ en un par de temas” 

Como sea, para Scarlett su colaboración debe haber significado mucho más, ya que, como ella misma afirmó: “Descubrí que era un ser sexual a través de las canciones de David Bowie” 

En fin. Si es alguno de los/las (porque la devoción a la actriz/cantante no se reduce a los hombres) miles de fans de Scarlett, seguramente le dará un tiempo al disco. Si no lo es, le aseguro que no se pierde de mucho. Mejor váyase a la segura.