Roger y Brian Eno han llevado a cabo carreras que los posicionan como iconos de la música ambient. De hecho fue este último quien acuñó el término, y definió este género como “diseñado para inducir calma y espacio para pensar”

En marzo de este año, los hermanos publicaron, a través de Deutsche Grammophon, un álbum realizado en conjunto durante los últimos 15 años, el cual es una serie de poemas sónicos que evocan diferentes colores y sombras. Todo bajo el nombre Mixing Colours.

La leyenda dice que el trabajo lo comenzó Roger, quien improvisaba melodías con un controlador MIDI y se las mandaba a Brian, quien alteraba los timbres y texturas, mediante un proceso de transformación del sonido, añadiéndole un carácter único a las obras, y terminando de darle forma a estos paisajes auditivos que asemejan una conversación familiar.

El ánimo en general es etéreo, misterioso, incluso elegante. Carente de instrumentos de percusión, pero no se deje engañar; hay un ritmo sutil constante. Largas notas que parecen una forma de comunicación de vida inteligente de otra parte del universo. Definitivamente un trabajo muy bien logrado que vale la pena conocer.

Por si fuera poco, a través de su página web, los hermanos Eno invitan a colaborar en el proyecto audiovisual de Mixing Colours. Simplemente hay que enviar un vídeo de una toma, de una escena tranquila, en casa, por la ventana o en el jardín. El plazo final es el viernes 29 del presente mes.

Háganse el favor de escuchar estos 75 minutos con audífonos, en un espacio cómodo, e idealmente lejos del teléfono. De seguro que, en el contexto actual, un poco de paz mental no te haría mal.