Algo ya se había hablado en la página sobre “Efectos Espaciales”, el disco compuesto y producido por Pablo Infante, ex integrante de Compiuters. Tiempo después me invitaron a colaborar en la revista Extravaganza! con una nota sobre el disco. Para tal efecto, entrevisté a Pablo, entrevista que publico ahora como exclusiva para nnm.

1. ¿Hace cuánto vienes gestando “Efectos Espaciales”? ¿Lo venías desarrollando desde antes de la separación de Compiuters?
Efectos Espaciales se gestó como idea a partir de que Compiuters se disolvió, no antes. Esto fue en Mayo-Junio de 2007 y a partir de ahí se desarrolló este concepto que corresponde a cierta necesidad de hacer música. Justamente en ese momento estaba comenzando a crear maquetas para el segundo disco de Compiuters y parte de eso se aprovechó de otra manera en Efectos Espaciales, esa inercia, aunque la mayoría de la producción musical fue exclusiva para Efectos Espaciales y se hizo después de la separación de la banda.

2. Cuentas con colaboraciones de personas como Javiera Mena, Nea y Jorge González, entre otros. ¿Ellos también participaron en la composición o arreglos, o sólo se encargan de la parte vocal?
Este disco corresponde a cierta idea que alguna vez vi en el “Unrest” de Erlend Oye (no en lo musical sino en lo formal) pero al revés: o sea un solo productor y varios artistas (y no lo contrario, como en el disco de Erlend). En ese sentido la composición de los temas no las pensaba de otra manera que no fueran exclusivamente del productor, que en este caso me toco ser a mí. Siguiendo esa pauta, todos los artistas que cantan se preocuparon solo de la lírica. Eso no quita que en post producción haya recibido cierta ayuda o consejos, sobretodo de Vicente Sanfuentes, quien mezcló el disco.
Pero respondiendo a la pregunta, los artistas invitados no participaron en la composición musical de Efectos Espaciales.


3. Tu disco puede descargarse gratuitamente por internet… ¿Por qué tomaste esta decisión de distribución? ¿No pretender venderlo?
Es más que una decisión: es una salida al tremendo problema y confusión que hay en Santiago respecto de qué hacer con los discos. Y es que hay hechos que enfrentan e impiden para algunos la producción musical, como por ejemplo que los discos no se venden. Y los sellos, que es el lugar donde un artista podría verse acogido y vender su obra, se transformaron el albergues de artistas que tienen la capacidad de tocar en vivo, no más que eso. Y Efectos Espaciales nuca fue concebido como una banda, sino como un disco que corresponde a cierta idea, cierto color, cierta energía…bajo esas premisas es ilusorio pensar en un sello, no les interesa Efectos Espaciales (aunque algunos aprecien el disco) porque están en plataformas distintas. Esto muestra de paso que el status del disco es otro que hace 10 años, aunque según yo no es peor, solo otro. Y bueno, las consecuencias de esto son infinitas…ya dejó de importar el sonido logrado en un estudio, al menos ya no tiene su precio en plata, porque de eso se encargó internet. Lo que aún tiene precio es el show en vivo, pero jamás sacrificaría la idea del disco por el hecho de que me pagarían si lo toco ya que cambiarían muchas cosas. Por lo mismo, un disco netamente de estudio, hoy por hoy, tiene sus días contados en un sello chileno y frente a eso no hay opciones sino que salidas, unas mejores que otras, y opté por la que creo mejor: compartir el disco. Para eso me ayudaron Michel Zalaquet, Cesar Dubó y Claudio Ruiz. Mi momento con una banda vendrá seguramente después y ahí hablaríamos de plata y sellos, quizá, pero no por ahora, es vano.


4. ¿Cuáles son tus planes futuros para “Efectos Espaciales”?
Mis planes son super sencillos porque no me amarro a este disco de ninguna forma permanente. Es solo un disco más dentro de otros que haré, eso espero.
Sobretodo concibo Efectos Espaciales como un proyecto que comienza en un punto y termina en otro, no es una banda, por lo mismo no lo proyecto más allá de lo que ya es: un disco, y pasará lo que tenga que pasar con él, pero no detengo ni enfoco el futuro en función de este proyecto.


5. Al igual que Compiuters, si le buscamos una catalogación a tu disco, podriá decirse que es electropop. Sin embargo, me parece que acá hay una exploración más allá y hay toques de funk, hip hop y pop. ¿En qué ritmos te basaste para la composición?
Bueno, catalogar este disco como electropop es realmente errado desde mi punto de vista. Según me parece, la palabra electropop designa, hoy por hoy, muchos elementos extramusicales que simplemente no se cumplen en Efectos Espaciales.
Eso es parte de la especialización de la música y del periodismo: creo que “electropop” son quiza otras bandas, las que deciden serlo, porque me imagino que se sienten cómodos con el género y hacen cosas (musicales y extramusicales) en función de lo que la palabra “electropop” significa. Y ahí está la diferencia, porque nunca se me pasó por la cabeza hacer un disco electropop sino que un “buen” disco con las herramientas con las que contaba en ese minuto, nada más. Creo que la música es catalogable sólo si hay una intención artística a priori que corresponda con conceptos musicales pre-hechos.
Dicho lo anterior, podría decir que sí, la exploración en Efectos Espaciales hace que se desmarque de Compiuters porque justamente intenta ser un disco ecléctico, en función de las diferentes voces que lo componen. A Pedropiedra jamás le hubiera hecho un tema parecido al de Javiera Mena simplemente porque en mi cabeza juegan de forma distinta.
El otro ingrediente a considerar en todo esto son mis inclinaciones musicales cuando hice Efectos Espaciales. Estaba un poco aburrido de cierto sonido que, por el hecho de ser programado, sonaba duro, sin alma, como siguiendo una postura “post post punk algo”. Quise remitirme un poco a cierta música con más alma, un poco más suelta, hacer temas radiales, otros con enojo, otros de paseo, etc. Pero de fondo hay dos cosas que no cambian: la mano del productor (que otorga cierto sonido característico) y la intención del mismo, que en este caso fue mirando cierta derivación del soul, entendido de cierta manera.


6. Las canciones parecen haber sido pensadas para quien la canta: javiera mena, cote, nea y cantan sobre basas muy en su estilo. ¿Desde el principio tenías claro quién iba a cantar en cada canción y eso te influyó al componer?
El proceso por el cual se fue sumando gente al disco fue bien variado y afectó ene la producción de la música. Por ejemplo con el cote no había mucho que decir porque lo conozco caleta musicalmente y la entrada a la idea fue fácil, siempre supe que participaría. Pero no siempre fue así, con la Nea, por ejemplo, yo estaba pensando hacer en un principio algo super pretencioso, lleno de armonías vocales e intenciones exquisitas, onda a la Stereolab, y resultó que ella misma me propuso trabajar sobre algo mucho más funk que yo tenía guardado por ahí y desarrollar todo el tema de nuevo. Y el resultado fue bacán. Eso habla de que tenía unas cosas más claras que otras y que en función de eso trabajé. A la Javiera, por poner otro ejemplo, le hice una maqueta que reuniera muchas cosas que ojalá ella entendiera de una, y no tenía claro si se iba a subir a esto o no…y así la claridad o no claridad de las participaciones dictaba ciertas pautas de cómo proceder y hacer música para este proyecto.
Respecto de lo que es netamente la composición del disco, me atrevería a decir que fue complicado en el sentido de elegir bien los ingredientes mirando a la persona que iba a cantar y no mirando solo mi capricho. La solución a eso, según yo, es el “acople” entre lírica y música, es la complementariedad que evita la rigidez de los temas, lo que te obliga a trabajar arto, a cambiar mil y una vez ciertos compases, a juntarte más de 7 veces con cada artista, etc. Lo común a todo esto, independientemente de si sabía o no quienes iban a trabajar de hecho conmigo, era que me imaginaba a cada uno en un tema y creaba las texturas a partir de eso…fue el proceso más romántico que me ha tocado vivir, onda cerraba los ojos e imaginaba todo el flow, todo el peso del tema, los pequeños arreglos, etc.