Dirty Projectors
Swing Lo Magellan

Domino
Fecha de lanzamiento: 10 de julio
La evolución que han tenido los Dirty Projectors desde su formación, hace exactos 10 años, es emocionante y ejemplar. En ese entonces, Dave Longstreth cursaba su primer año en Yale, y sus primeros trabajo en este proyecto personal eran ambiciosos ejercicios estilísticos que estaban destinados a llegar a poca gente. De hecho, así se mantuvo durante largo tiempo, pero la gracia es que esos “pocos” eran los indicados. Tanto Björk como David Byrne lo buscaron para colaborar, todo un honor para una banda relativamente desconocida.
Sin embargo, desde 2009 que Longstreth comenzó a girar la ruta de Dirty Projectors hacia la accesibilidad, con el siempre difícil desafío de no perder lo que los hizo atractivos para ese puñado de personas exigentes. Agregando elementos marcados de R&B y explotando el contraste vocal entre su voz y las de Amber Coffman y Angel Deradoorian, Bitte Orca fue el disco que los hizo cruzar hacia un público más amplio, gracias a canciones como “Stillness Is the Move” o “Two Doves”.
Todo lo insinuado ahí alcanzó su punto más alto en Swing Lo Magellan, un disco tan inclasificable como adictivo. Sin Deradoorian, pero con una Coffman en estado de gracia, las armonías vocales están dentro de las mejores que se han escuchado en los últimos años. En eso ayuda que la habilidad de componer melodías de Longstreth se muestra más fuerte que nunca. Esto es lo más cerca que han estado los Dirty Projectors de acercarse al formato convencional de una canción, sin perder la capacidad de insertar bruscos giros sonoros sin que puedas darte cuenta mientras escuchas. Las bandas que son capaces de hacer fácil lo difícil no abundan. Es más, la mayoría de las veces caen en el virtuosismo, el efectismo y -por ende- en el aburrimiento. Eso es lo que hace de Swing Lo Magellan el disco que mejor mezcla originalidad, identidad y la habilidad de llegar a cada vez más gente en todo lo que va de este 2012.