El productor inglés Stephen Wilkinson, mejor conocido como Bibio, ha llevado una carrera que se ha caracterizado por tener una naturaleza muy experimental. Con cada obra que ha publicado, su sonido se ha pulido y ha evolucionado en distintas direcciones. El británico ha sido capaz de desarrollar una identidad que trasciende todo lo que hace.

Recientemente, el británico publicó Sleep on the Wing, su onceavo álbum, a través de Warp Records. El nombre del trabajo es una referencia a la habilidad que tienen ciertas aves que atraviesan grandes distancias para dormir en el vuelo, mientras pasan meses sin tocar el suelo.

En la portada aparece un apus barbatus, también conocido como vencejo de El Cabo o african swift, ave que no conoce fronteras, naciones o barreras; que vuela por necesidad, impulsado por un instinto de supervivencia. Ave que es capaz de recorrer océanos y continentes enteros en un viaje, con tal de llegar a su destino.

Así como el apus barbatus, Bibio tampoco conoce barreras. El productor atraviesa por distintos géneros durante su vuelo, el cual podríamos definir como una mezcla de folk tradicional, ambient y un toque de psicodelia, que da como resultado una estética del sonido muy particular.

Instrumentos de cuerdas, grabaciones ambientales en sus alrededores (field recordings), sonidos de pájaros, entre otros, se convierten en el soundtrack de un paisaje imaginario creado por el británico para llevarnos en un paseo, por casi media hora, muy efectivo para transportarte desde la ciudad al campo.

El ánimo general es muy tranquilo, pacífico e introspectivo. En una época en que no podemos salir de casa, Bibio nos hizo un regalo para salir de nuestras mentes.