Y finalmente…New Order.
Estaba consciente de que debía este post. Demoró, pero aquí está: New Order en Buenos Aires.
Quizás fue mejor que demorara una semana para digerir las sensaciones que me produjo ese concierto. Porque la adrenalina seguía siendo lo predominante en los días siguientes, así que el resultado del reporte seguramente hubiera sido una serie de palabras sin orden escritas por el éxtasis del momento.
Y es que fue demasiado. Los comentarios que me habían llegado de que estaban sonando mal en vivo se transformaron en absurdos malos presagios mientras veía al cuarteto en escena. Un Bernard Sumner mucho más interactivo con el público de lo que se esperaba entraba saludando a la ciudad de Buenos Aires mientras comenzaban los acordes de “Crystal”.
Y desde ahí en adelante la catarsis colectiva fue en un gradual aumento. Un público totalmente fan que cantaba y saltaba en todas las canciones era el complemente perfecto para que el ambiente que se vivía en el club Ciudad de Buenos Aires tuviera todo lo necesario para convertirse en una noche histórica. En mi cabeza lo único que pensaba era “disfruta y aprovecha lo que estás viendo porque es primera y última vez” mientras las imágenes de Joy Division y de New Order de la película “24 Hour Party People” no dejaban de aparecer en mi memoria.
Primer aumento de adrenalina: escuchamos a Bernard Sumner decir “and now my favorite New Order son” y se hacen reconocibles los sonidos de “Temptation”. Se notaba que el grupo estaba dando un concierto que los estaba satisfaciendo. Un histriónico Peter Hook no dejaba de intentar hacerse protagonista adelantando al resto de los miembros de la banda en el escenario cada vez que su guitarra era lo principal de la canción. Y cuando no, se apoyaba en una esquina del escenario con cara de “que pase luego esta lata en que no toco yo”.
Bizarre Love Triangle, Regret, Krafty y una versión de Blue Monday que duró algo así como unos 15 minutos fueron los puntos más altos de la noche, cuando ya deja de importar que te aplasten y sólo te limitas a saltar con la masa. Pero aún faltaba algo.
El público ya había empezado a gritar “Joy Division” sin obtener respuesta de la banda. Hasta que después de la primera salida del escenario, Bernard Sumner dice “I see you remember Ian Curtis. Well, we do it too”. Y empieza “Atmosphere”. Y ahí empezó a ponerse la piel de gallina y el público en silencio en un acto espontáneo que varios percibimos como un homenaje al fallecido ex líder de la banda.
Y luego “Your Silent Face”. Y para al broche de oro lo que el público pedía a gritos. Sin ninguna introducción empieza “Love Will Tear Us Apart”. Y lo que se sentía en ese minuto no puede escribirse. Por eso les dejo este video, para que se hagan una idea.
Toda la banda sale del escenario menos, claro, Peter Hook, quien terminó con un extendido solo de guitarra en el que se notaba que sus pies querían seguir pegados al escenario. Y el público aclamándolo.
Y el fin de una noche que, para los que estuvimos ahí, nunca se borrará de nuestra memoria.
*No puedo dejar de agradecer por la fiesta de ayer. Gracias JP y Mono, gracias al Conjunto Vacío y gracias a los que fueron por armar una fiesta en la que todo salió demasiado bien y en la que nadie se quedó sentado.