No engañamos a nadie si decimos que, a estas alturas, el indie cantado en inglés se ha convertido en un género de paredes estrechas en el que apenas hay sitio para las sorpresas. A los amantes del estilo les queda sólo escarbar en tierras españolas para buscar geniales chispazos, letras alejadas de la experimentación y revisionismo que permitan hacer discos de calidad. Love of Lesbian pertenecen a esta última categoría.

“Creo que nos perciben como una banda emotivamente polivalente, variada, en la que intentamos narrar la tragicomedia de la vida”, asegura Santi.

Hoy LoL es una banda consagrada y que tiene un prestigio. Para ustedes, ¿qué es lo más significativo de estos años?

“La sensación de formar parte de la vida de las personas, de haberlos acompañado en situaciones vitales, algunas inverosímiles o muy íntimas. Da una especie de rubor extraño. Son esos intangibles los que te superan.”

Por esa misma sensibilidad, ¿cuánto tienen de femenino?

“Todos tenemos una parte femenina. En nuestro caso, lo concretaría en un especial interés por una lírica que sea rica en emociones, con dobles y triples capas. Creo que es allí donde centramos nuestra parte más femenina.”

¿En esas capas se basan para componer las canciones?

“Surgen a partir de una digestión síquico-emocional de cosas muy corrientes que nos suceden como ciudadanos de a pie, mezclado con altas dosis de fantasía.”

Originarios de San Vicente dels Horts, y formados, además, por Oriol Bonet (batería y programación), Joan Ramon Planell (bajo y sintetizador), Jordi Roig (guitarra y teclados) y Julián Saldarriaga (guitarra), comenzaron sólo con canciones anglo desde su primer LP, Microscopic Movies (1999). Y así siguieron con Is It Fiction? (2002) y Ungravity (2003), para tomar un giro definitivo con Maniobras de escapismo (2005), su primer material totalmente en español. Luego de aquello, tres placas más de gran factura, que hablan de una sólida agrupación acostumbrada a los cambios y a tratar, inteligentemente, no sólo el amor como excusa, sino también temáticas más complejas como el existencialismo y la inseguridad.

Te llevo a los orígenes. Cantar en inglés, primeramente; pasar a discos en castellano después, ¿cuáles fueron los motivos de aquello?

“En un principio cualquier banda empieza de algún modo, imitando. Luego, la propia evolución e insatisfacción te fuerza a agudizar tu personalidad. En esos momentos el cambio de idioma fue fundamental para lograrlo.”

¿Sienten que hay un antes y un después de 1999, su álbum más aplaudido?

“Por supuesto. 1999 fue fundamental. Seguimos estando muy orgullosos de la historia que logramos contar. Es parte de nuestro activo. Envejece muy bien la reacción de las personas que vuelven a escucharlo una y otra vez.”

¿Conocen algún músico de este lado del mundo?

“Aparte de Sergio Lagos, quien ha tenido el detalle de echarnos una mano en el concierto de Santiago, pues él mismo me ha pasado algunos nombres de diversos estilos: Fernando Milagros, Camila Moreno, Pascuala Ilabaca. Pero no he tenido el tiempo de profundizar en su escucha.”

¿En qué estarán estos últimos meses del año?

“Empezamos a grabar a mediados de octubre y pretendemos estar de vuelta a principios de marzo de 2016 en Chile.”

¿Y por qué tardaron 18 años en venir?

“Nada más que por una cierta inseguridad. ¡Hasta ahora!”.

***Las entradas se encuentran totalmente agotadas para su primer show el 25 de septiembre.