Perras on the Beach suena disruptivo, contestatario. Como un movimiento, de esos que salen radicalmente a la calle a mostrar su descontento. O tal vez una fiesta en la playa, de aquéllas a las que les sobra el enloquecimiento y frenesí. También puede ser el nombre de una joven banda de Mendoza que mezcla diferentes géneros (o desgéneros) musicales, desprejuiciada, generacionalmente preocupada, que está dando que hablar hace ya un buen tiempo y que actualmente la está rompiendo.

Me quedo con esta última definición. Ahí cabe perfectamente el quinteto liderado por su vocalista y guitarrista Simón Saeig (o Poxyran, como dice él), junto a sus compinches: Bruno Ber Beguerie (voces y bajo) Ignacio Laspada (guitarra), Fabricio Foresto (batería) y Rodrigo Martínez (sintetizadores), quienes terminan de formar la agrupación.

Desde el otro lado de la cordillera, conversamos en exclusiva para NNM de muchas cosas con Simón, en la antesala de lo que será su presentación en el noveno aniversario de Club Fauna, este sábado en el Teatro Teletón. Ahí, nos contó de Flow de Cuyo (2018), su último trabajo; de esa escena musical mendocina que todos escuchan y miran; y también nos aclaró qué demonios era ese concepto del “manso indie”. Visionario para su edad, copado y bien zarpado. ¡Así nos gusta!

Patricio Guzmán: Vaya nombre… ¿a qué se debe?

Simón Saieg: El nombre sinceramente no tiene un significado. Me acuerdo que en el momento no sabíamos cómo ponerle. Estaba Perras y terminó siendo Perras on the Beach, que no tenía valor en ese momento. Hoy lo tiene, por lo que significa la banda.

Cuando aparecieron en el circuito, muchos los denominaron como uno de los símbolos de esta corriente llamada “manso indie”, aunque viene de mucho antes. Primero, ¿se sintieron emblemas de este estilo? ¿O fue simplemente una forma de etiquetar una música que no tenía denominación?

Nosotros no nos sentimos emblemas del estilo, porque primero que nada es un término que vino de arriba. Vino más de la prensa, para poder encasillar a bandas en algún lugar para que no estuvieran flotando. Podría haber sido escena mendocina, y le pusieron “manso indie” y está bien. Nosotros decimos que no tenemos un género. Tratamos de mezclar toda la música que nos gusta. Fue una manera de etiquetar algo que estaba pasando y necesitaba un nombre. Queremos ir completamente para otro lado.

Flow de Cuyo, su último disco, suena distinto a Chupalapija. Lo siento menos indie, pero a su vez indaga en otros estilos. ¿A qué se debe esto?

¡Sí! Porque nosotros estamos descubriéndonos más, encontrando el sonido de la banda. Este disco es más Perras que el anterior. El álbum siento que no tiene nada de indie. Tiene punk, actitud, guitarras fuertes, distorsión, gritos. Entre ambos trabajos hay un cambio abismal, que es parte de nuestro crecimiento individual y como banda. Aparecen un montón de géneros, donde pisa fuerte
el hip hop. Estamos revelando sonidos y esto no termina. El tercero sonará distinto, lo mismo que el cuarto. Es algo interminable.

Otra diferencia notoria es que el primer álbum es más festivo. Prendido, si se quiere, a diferencia del segundo que se oye más reflexivo. ¿Concuerdan conmigo?

Es así. Flow de Cuyo es más oscuro como parte de la realidad, no exagerada. Aparte de todo lo hermoso de la vida está toda la parte oscura y, bueno, eso está reflejado en el disco. También es porque estamos más grandes y comenzamos a percibir esas cosas, como lo que está pasando en la calle.

Entiendo…

Igual hay que pensar que los dos materiales están hechos por dos bandas distintas, formaciones distintas, personas distintas, por ende encaramos el disco. No sé si la palabra para nosotros es reflexivo, pero sí más sincero tirando para la parte oscura.

Con respecto a lo anterior, ¿cómo fue su proceso creativo? ¿Cuánto duró?

Nos tomó, la parte ejecutiva, aproximadamente una semana. Dejamos que pasaran dos más para escuchar lo que habíamos grabado. La mezcla fue en un par de sesiones. Dos meses en total. Teníamos como más o menos una idea clara de cómo iba a ser. Escuchamos estas ideas entre todos, porque éramos muchas personas las que estábamos trabajando. Todas bienvenidas, tuvieron que concordarse, las cuales se encontraron posteriormente en el estudio. Probamos todo. Dejamos que pasaran cosas directamente.

Fue largo…

Fue largo, pero fue lo que tenía que ser. Antes de grabarlo ya teníamos pensado lo que queríamos, había ganas y compusimos pensando en llevarlo a cabo. La pre-producción también se demoró, viendo qué pinta para cada single y qué no. Probamos en el vivo la mayoría de las canciones y en el álbum cambian muchas cosas. No quedan en pedo como lo habías hecho antes.

¿Por qué decidieron hacer una segunda parte de un tema, como sucede con “Mis Amigos II”?

No decidimos nada, son cosas que pasan. No es que un día nos sentamos en una mesa y dijimos ‘vamos a hacer la segunda parte de “Mis Amigos”‘. Nació de la tierra, como cuando crece una plata de una semilla. Probablemente venga la tres, la cuatro, la cinco y la seis. Fue algo que pasó, re pintaba y para nosotros es una devolución al público que le gustó la canción. Es como un himno.

MÁS GRANDES, MÁS MADUROS

Al ver el resultado de este trabajo, ¿sienten que están más maduros musicalmente?

¡Sí! Lo terminamos y nos empezaron a pasar un montón de cosas buenísimas. Cuando te despegas del disco, cuando existe físicamente o está en Internet al alcance de todos, es como tener un hijo. Ahí se puso todo más divertido para nosotros, porque tuvimos que empezar a llevar todo eso al vivo y el vivo que estamos haciendo ahora se lo terminó comiendo un poco a este álbum. Hemos reemplazado momentos por otras cosas bastante locas. El show es bastante bueno. Eso es lo que a nosotros nos está haciendo darnos cuenta de la madurez musical. También lo que puedes lograr si te activas y le pones las pilas. En comparación al año pasado estamos en un level bastante bueno. Lo notamos porque nos esforzamos todos los días para esto.

¿Cuánto les ha ayudado generar un estilo propio, la intensidad y experimentación?

Es muy difícil generar un estilo propio. Nosotros nos llevamos muy bien con la música que nos gusta y eso lo adaptamos. Eso se re nota. Cada vez estamos más cerca de ser nosotros. Nunca terminas de descubrirte. Como te comentaba, ahora somos más Perras on the Beach, pero después lo seremos más.

Al tener un sonido desprolijo, un espíritu lúdico y estar fuera de los parámetros formales, ¿crees que son características de ustedes que resultan más atractivas para acercar al público?

Puede ser que el primer impacto del LP fueran esos conceptos. Tampoco nos sentíamos fuera del sistema. Pero lo de nosotros va por el lado de la sinceridad y cómo te muestras, y eso es lo que te conecta con la gente. Si eres un quilombero de mierda que no estás diciendo nada, no vas a tener atención, y dirán que eres un boludo nada más. Aquí hay otra cosa más ligada a los sentimientos.

¿Creen qué la autogestión, Internet, la amistad con otros músicos, ayuda y lazos con otras partes del mundo, son los “nuevos” caminos para conseguir el reconocimiento y, por qué no, el éxito?

Es la nueva manera de manejar la música. De moverla. Antes estaban los sellos. Ahora directamente ni siquiera necesitas tener un disco físicamente. Si está en Internet, ya está. Suena a algo del futuro, pero es nuestro presente. Pasa de esta manera y es de esta manera. No sé si para tener éxito o reconocimiento. Nosotros no hicimos nada para aquello, quizás otras bandas te dirán
que sí. Yo te hablo para mover tú música. Es bueno manifestarse por Internet, las redes sociales. Nosotros las usamos bien y te favorece, pero si las ocupas mal, te pueden jugar en contra también.

“HAY UNA ESCENA MENDOCINA MUY POTENTE”

Usted Señálemelo, Alicia, SAM, Fideos con Tuco, entre tantas otras bandas, demuestran que Mendoza se ha transformado en los últimos años en un semillero muy importante de música de muy buena calidad. ¿A qué crees tú que se deba esto?

Pasa lo que en todos lados. En todo el mundo hay un montón de bandas que uno no descubre o que no quieres escuchar. Pero están. Existen. En Mendoza hay muchas bandas y todas tienen una propuesta interesante, original y no se cruzan entre sí por más cosas en común que tengan. Eso hace ruido. Ahora todos están enfocados en Mendoza, pero no es un fenómeno. Todo eso es más una movida de la prensa. Está creciendo, pero de afuera te la venden como que es re avanzado, pero tiene un montón de trabas todavía. Está en pleno crecimiento, pero no es algo que está determinado.

Pero, en general, ¿la música argentina está en un proceso de renovación que no parte precisamente en Buenos Aires?

No sé si está en un proceso de renovación. Creo que todas las épocas de Argentina en lo musical estuvieron zarpadas, pero hubo un momento en que se trabó. Ahora de la nada levantas una piedra y aparecen tres bandas. Y en Buenos Aires también. Es en todos lados.

Algo pasa por allá…

Ponen la vista en Mendoza, pero en Córdoba hay bandas impresionante. Como también en Rosario o Santa Fe. También hay muchos pibes que se están armando grupos zarpados impulsados por los que estamos ahora. Para el mundo es un mal momento, pero para la música es un buen momento.

Insisto, pero dejando de lado las etiquetas como “indie cuyano”, “rock manso” o “indie latino”, ¿podríamos hablar simplemente de una potente escena mendocina?

¡Sí! Es muy potente. Es lindo, pero hay que vivirlo para no malinterpretar todo lo que se dice. Hay muchas bandas que no les dan pelota, porque no son reconocidas. Hay un montón de arte que quiere opacar la mierda. Pero sí, la escena es muy fuerte y está haciendo ruido a nivel nacional y en los países de alrededor.

CHILE A LA VISTA

¿Qué saben de la música chilena? ¿Algún solista o banda que conozcan o les guste?

¡Sí! Música chilena escuchamos bastante. Astro fue muy importante para mí. También Ases Falsos, Javiera Mena, Dënver. Hay bastantes bandas zarpadas. La movida de Chile nos parece increíble. También los Niños del Cerro, con quienes tocaremos en Santiago.

Aniversario Club Fauna, ¿cómo se viene esa presentación?

Vamos a presentar Flow de Cuyo. El show es básicamente todo el disco y algunos temas del anterior. Es muy psicodélico, con cuelgues musicales instrumentales zarpados. Es muy divertido.

¿Qué podemos esperar?

Nosotros estamos en un muy buen momento, no sé si el mejor. Más adelante quizás sea mejor que ahora, y por lo mismo vamos con un show muy completo. Tenemos muchas ganas de tocar en Chile. Le tenemos un cariño especial, así que tenemos muchas ganas de ir.

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