Dënver quedó atrás hace algunos meses. Es un proceso natural que sucede cuando empiezas a escribir otro capítulo en tu vida; te reinventas o tomas decisiones pensadas. Pero quedan los buenos recuerdos, las grandes historias y personajes, y por supuesto las enseñanzas, en este caso, musicales. Algo así está viviendo Mariana Montenegro, esta interesante y multifacética artista nacional que no para.

¡Claro! Está terminando su disco solista que envuelve muchos aspectos, tiene una activa agenda en formato DJ y se prepara para su primera y multitudinaria presentación junto a su banda, en el marco del siempre bienvenido festival Campo Abierto, este sábado 6 de octubre en el Parque Renato Poblete. Con mucha buena onda, disposición y una visión muy clara y segura de lo que quiere y en lo que está, conversamos con ella en la previa.

Mariana no descansa. Mariana trabaja… Mariana sorprende.

Patricio Guzmán: ¿Cuándo sentiste que era el momento de evolucionar y hacer tu propio proyecto solista?

Mariana Montenegro: Esto nace de dos lugares: de mi experiencia con el baile y de mi trabajo como DJ. Sobre lo primero, toda la vida he estado cerca del baile, pues es lo que uno hace cuando sale de noche. Pero hace unos años empecé a sentirlo de una manera diferente. Gracias a Dënver me metí a clases, las cuales me llevaron a comprender que el cuerpo es un instrumento musical más que tenemos en nosotros, así como lo es la voz. Esta revelación me llevó a explorarlo y conocerlo de manera distinta cada vez que bailaba. Este descubrimiento corporal me llevó a ver y sentir la música de una manera nunca antes experimentada. Fue una revelación.

Ahí comenzó…

Esta nueva motivación musical despertó inmediatamente mi inquietud por desarrollarme como DJ, algo que tenía a medio camino y que no me motivaba mucho en un principio. Se me hizo muy interesante y adictivo el desafío de hacer un viaje musical que incentive el baile. Empecé a descubrir mucha música para la pista de baile, que me empezó a influenciar. Aprendí a usar softwares de producción musical y compuse mis primeras canciones desde ahí. Esta música era diferente a la que hacía desde el piano o desde la guitarra.

¿Y de pronto?

Me descubrí a mí misma con tres caminos para componer: computador, guitarra, piano; y todo se tornó mucho más interesante para mí cuando entrelacé todas esas metodologías. En ese momento, decidí que tenía que hacer un disco. Este disco tenía que tener canciones de todo tipo pero sobre todo muchas canciones para la pista de baile.

¿Cómo hoy Mariana Montenegro deja atrás a Milton Mahan, tu partner artístico de la vida?

No lo he dejado atrás del todo, pues seguimos compartiendo estudio de grabación y él está mezclando mi disco.

¿Quién más está trabajando contigo?

Este disco solista lo trabajé con Alejandro Paz, por lo que lo siento a él como uno de los partner artísticos de este camino. También estoy trabajando toda la parte visual con el director de cine Sebastián Muñoz, por lo que él también es parte de este proyecto. Me imagino que con mucha fuerza y optimismo para lo que se viene en este nuevo proceso.

¿Cómo lo ves, o mejor dicho, cómo te preparas?

Ahora el disco está en proceso de mezcla. Mientras tanto, estoy haciendo DJ sets vocales, donde aparte de mezclar música de otras personas, canto y toco mis propias canciones en formato sintetizador-voz-baile. También estoy preparando un show con una banda. Esto ha sido demasiado entretenido. Magdalena Mendoza está en coros y teclados y Maite Rojas en percusiones. Siento que las canciones toman una vida nueva cuando son interpretadas por una banda y ha sido emocionante ver eso con mi disco.

Es con todo la cosa…

He estado preparando la parte coreográfica del show en vivo. Rodolfo Robles es mi compañero; con él inventamos todas las coreografías y también él me entrena. Finalmente, estamos puliendo la parte visual junto a Jaime Cumplido, un iluminador que yo lo siento como uno más de la banda.

Tienes un disco listo, ¿cómo fue el proceso creativo? Cuéntanos acerca de este trabajo.

Son canciones que hice en los últimos cuatro años. Todas son una especie de “carta” que nunca me atreví a entregar; es decir, es un mensaje que nunca ha sido mostrado a la persona aludida. Las siento como algo misterioso y muy significativo. Casi siempre nacieron de sentimientos de tristeza o de situaciones de crisis. La mayoría de las veces me sirvieron como símbolo para cerrar puertas y avanzar.

¿Cómo abordaste la composición?

Como contaba recién, de tres maneras la abordé: desde el piano (acá opera mucho el razonamiento, pues es el instrumento que mejor manejo); desde la guitarra (acá me muevo con la intuición pues casi nunca sé qué acorde estoy tocando); y desde el software (acá la composición va por los caminos que me van enseñando los sintetizadores, los arpegiadores, los efectos y la
inmediatez para construir la estructura). Para cada canción el proceso fue diferente.

“Suave”, tu primer single, suena muy armónico, amielado y bastante po. ¿Por qué decidiste partir esta nueva etapa con esa canción? 

Pensé que era la canción que estaba “entre medio” de todo lo que es el disco. Tengo canciones que son lentas, otras no tanto y otras que son bailables. “Suave” comienza más baja y termina muy movida. La escogí por esa versatilidad.

Con respecto a lo anterior, ¿cómo describirías las canciones más prendidas y las lentas?

Las lentas son medias dream pop y algunas tienen algunos guiños a trap o a artistas como Kelela o Kali Uchis. Las prendidas tienen mucho de house, algo de acid y también mucho pop.

Siguiendo lo mismo, ¿qué diferencias musicales tiene este material con respecto a lo que hacías en Dënver?

Creo que la gran diferencia es que contiene seis tracks, es decir, canciones que no tienen una estructura de canción, que son planteadas más como un “viaje”. Casi no tiene guitarras y todo fue hecho con computador y sintetizadores, creo que esa es otra diferencia.

A tu juicio, ¿cuesta reinventarse musicalmente en Chile?

No sé. Mi reinvención no viene de una necesidad de ser diferente al resto o a la Mariana del pasado. Todo esto se dio de manera demasiado natural. Pasan cosas, la vida cambia y, en consecuencia, el arte que uno hace también.

En este periodo, ¿seguirás con tu faceta DJ o te concentrarás en la promoción de este primer LP?

Seguiré con ambas. Seré DJ, cantante y tecladista toda mi vida.

¿Cómo ves la escena musical chilena actualmente?

La veo renovada y nutrida en muchos estilos. Hay muchas cosas interesantes y con identidad muy propia.

Cuéntanos acerca del show que montarás en Campo Abierto. Será tu primera presentación masiva como solista. ¿Alguna sorpresa?

Creo que como es algo que nunca jamás he mostrado, será absolutamente sorpresa.

¿En qué estarás el resto del año? ¿Cuáles son los siguientes pasos de Mariana?

El resto del año estaré cerrando mi disco. En este preciso momento no estoy segura de cuándo lo terminaré, pero en pocos días lo sabré. Además, tengo muchos DJ set agendados y también shows.

Foto por Macarena Ternicien

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