Flakodiablo tiene el ritmo en la sangre. Y el oído para que nosotros movamos el cuerpo como si estuviéramos en otro mundo. En otro espacio. Este DJ y beatmaker camina a paso firme por la música hip hop instrumental, y el reflejo de aquello es su último muy bien criticado trabajo de estudio: Planetario (2018).

Sabe lo que hace. Ángelo Zavala, su verdadero nombre, acude al llamado de NNM para conversar de este disco, de sonidos bien hechos y por supuesto de Fauna Otoño (4 de mayo, Movistar Arena), esa enorme jornada donde dirá presente y que tendrá, de paso, a uno de sus ídolos. Flaco, sí, pero muy diablo.

Al escuchar Planetario nos damos cuenta de que tus influencias van más allá del hip hop /funk /soul en sí. ¿Qué otros géneros escuchas para crear tú música?

Escucho jazz, música brasileña, disco, new wave, synth pop, library music, electrónica progresiva. En realidad, cualquier música o sonido con alguna cualidad evocativa y profunda que me haga sentir y pensar algo.

Me quedo en Planetario… ¿Es idea mía o suena mucho más intenso y ágil que el resto de tus materiales?

Sí, es verdad. Suena más intenso y rápido, diría yo. Con menos paisajes que inciten a la calma o el relajo. Tal vez no es un disco para escuchar un domingo en la mañana, a excepción del ultimo track, pero sí anda bien en horas más intensas del día.

¿Y cómo ha evolucionado tu música desde Visiones, tu primer álbum?

Siento que las baterías se han acercado más a ese groove que tengo en mente y busco lograr en mis producciones. También estoy dejando lentamente de lado ese sonido tan lo-fi/opaco del Visiones. Ahora lo escucho y siento que lo exageré un poco (ríe), pero en ese momento estaba muy metido en ese sonido y la textura que puedes generar.

¿Cuál es el criterio a la hora de hacer esta pega de recolección de samples? Imagino que no es nada fácil y que tienes ciertos parámetros que van desde la búsqueda (vinilo, cassette, etc.) al trabajo en el estudio.

Lo primero es música o sonidos que me hagan sentir algo y me gusten. Por ejemplo, que me transporten de época. No sigo patrones musicales estéticos modernos o el hype del momento, porque no quiero sonar como tu productor favorito. También es sumamente importante que la fuente del sample sea en una buena calidad de audio; generalmente uso vinilos, pero también puedo ocupar un wav o, por último, un mp3 a 320 kbps.

También instrumentos…

A veces busco algunos específicos, como sintetizadores por ejemplo, o música de ciertas décadas, dependiendo del proyecto a desarrollar.

“EL HIP-HOP NACIONAL SE HA PROFESIONALIZADO”

¿Qué opinión tienes del actual momento de la música chilena?

¡Es genial! Hay escenas y microescenas que le dan con todo. Hay cosas de gran nivel y serias para todos los gustos y el público es cada vez más respetuoso, asistiendo a conciertos y apoyando al artista. Me sorprende alegremente lo fiel que es el público que gusta del trap, a diferencia de otros géneros. Pienso que ocurre esto por diferencias generacionales, pero ahora puedes ver tocatas o festivales donde convergen todas estas bandas y estilos musicales diferentes, juntos y revueltos, con un público que los apoya y escucha de todo.

Con respecto a lo anterior, ¿crees que ha evolucionado el hip-hop nacional?

¡Sí! El hip-hop nacional se ha profesionalizado hace algún tiempo ya. Cada vez hay más gente viviendo de lo que hace o viajando al extranjero de gira y conociendo otras realidades musicales.

Tomando en serio la cosa, al parecer…

Hay una intención más seria de hacer las cosas bien. Ya no es sólo por hobby. La gente más joven está ansiosa de más información o de adquirir las máquinas necesarias para producir. No tienen miedo a preguntar y eso es genial.

¿Y algún MC, beatmaker o grupo chileno que te llame la atención hoy en día? ¿A qué le ponemos oído?

Me gusta lo que hace Dj Perez como solista o con banda. Siempre está tramando algo interesante. Tambien Eggglub, Javuligan, Bagre de Talca; en los raps, Rapalapar, el Matiah Chinasky. Reconozco que no soy muy fan de lo que pasa acá en Chile y si me gusta algo pongo atención en la originalidad por sobre todo.

¿Cómo así?

No me gusta la frase “si es chileno es bueno”, porque es limitante y si algo es bueno y llama la atención, es porque lo merece por sus propios méritos.

Eres co-fundador de Lunar Tapes. La autogestión es fundamental, lo mismo que el desarrollo comunicacional en RR.SS. ¿Cómo ves el futuro no sólo del tuyo, sino de otros sellos independientes?

Es difícil mantener un sello, según mi experiencia. Todo nace de una visión muy romántica y soñadora de la música que nos gusta. Es fácil iniciar algo, pero lo difícil es mantenerlo. Y no lo digo porque las ganas desaparezcan, sino porque las personas, los intereses y los enfoques musicales van cambiando con el tiempo y eso es algo muy normal.

Pero hay ganas…

Si quieres lograr algo grande con un label hay que dedicarse a tiempo completo. Tienes que convertirlo en tu trabajo 24/7 y, para eso, necesitas gente que trabaje contigo y eso no pueden hacerlo gratis o sólo por el amor al arte. Todos sabemos que acá cuesta el doble, incluso el triple poder mantener algo así, pero finalmente hay que tener la capacidad de asimilar las nuevas tecnologías y usarlas a favor, para que todo esto funcione y perdure.

OTOÑO ENTRE RITMOS

¿Qué estás preparando para el 4 de mayo? ¿Es posible que veamos más de una faceta tuya en el tiempo asignado?

Estoy preparando una especie de “greatest hits” de mi discografía y un par de tracks nuevos que he estado trabajando estos meses. A eso, sumarle los arreglos de scratch y las visuales muy en la onda vintage que estoy preparando con mi equipo, para complementar y generar una experiencia muy especial.

¿Qué te parece compartir escena con gente como Lauryn Hill, Madlib o Ana Tijoux?

Un sueño y un honor. Algo que nunca imaginé en mis inicios. Además muy feliz de poder telonear a uno de mis héroes musicales, como lo es Madlib.

¿En qué estarás el resto del año?

Seguir haciendo música, tocar más DJ sets y lives, conocer gente, mejorar mis skills, ojalá viajar un poco… En definitiva, progresar y evolucionar siempre.